¿Por qué me gusta el Body Pump?

¡Hola equipo!

Lo primero primerísimo quiero agradeceros el apoyo y el cariño que me habéis dado con el lanzamiento del blog. Cuando he visto las visitas, os confieso, he pegado un grito de alegría. ¡¡Mil, mil, mil gracias!!

Aquí tenéis mi segundo post de fitness, y trata sobre algo de lo que muchas de vosotras me habéis preguntado una y otra vez. La verdad que recibo varios mensajes a la semana para preguntarme sobre mi relación de amor total con el Body Pump, la actividad que me abrió el camino hacia el entrenamiento de fuerza y con pesas y el que definitivamente comenzó a transformar mi cuerpo.

 

Antes de nada, quiero dejar claro que ésta es mi experiencia como usuaria de gimnasio y amante del fitness. Que no soy entrenadora personal ni profesional del deporte y la salud, así que antes de poneros a entrenar como locas consultar a vuestros monitores o entrenadores del gimnasio y ellos os darán los mejores consejos para vuestro caso en concreto y siempre según vuestros objetivos.

En mi caso, conocí el Body Pump cuando mi entrenador me comentó que mi principal meta era perder grasa localizada (aunque ya sabéis que la grasa se pierde de forma general, es imposible quemar grasa de una sola parte del cuerpo; que se lo digan a mis pechis) y tonificar, es decir estar más durita. No engordé demasiado en el embarazo pero sí me quedé bastante ‘blandiblú’ y con una pérdida de masa muscular considerable.

En esta disciplina de Les Mills se trabaja con barra y discos de diferentes pesos los ejercicios típicos de la sala fitness como, por ejemplo, squats, presses, elevaciones, remo y curls pero a muchas repeticiones. Se tocan todos los grupos musculares por canciones(con musicote, por cierto) con lo que se fortalece y tonifica todo el cuerpo y te vas a casa andando como un pato ‘mareao’ pero con ese dolor gustoso que tanto engancha del deporte y que pone tan contento a nuestro cerebro.

Me encanta porque además de definir musculatura sin ganar volumen (nada de cruasán, ¿eh?), aumenta la densidad ósea y la resistencia, ya que también tiene bastante de cardio. Más de 500 calorías por sesión, que suelen ser de unos 50 minutos. Yo lo practico 2 ó 3 veces a la semana. Para mí es tan vital en mi rutina de entrenamientos semanales que sería incapaz de apuntarme a un gimnasio sin este programa.

Total look: Reebok

Fotos: José Osuna

Además es un trabajo que aunque se realice de forma individual nos ayuda a socializar, ya que se trata de una clase colectiva que suele tener bastantes fans y al final pues se acaba haciendo equipo. Además de estar guapos es importante tener amigos

¿Os animáis a probarlo? A las ya experimentadas, ¿algún consejo que podáis darme para mejorar en mis sesiones?

Ah, y prepararos para el mundo agujetas, esa sensación tan incordiosa como gratificante a la vez. Recordad: Agujetas es igual a trabajo bien hecho y a culetes bien altos. ¡¡A tope!!

Hoy habrías nacido, mi pequeño amor

Según la cuenta del médico hoy habría sido nuestro gran día. El tuyo por tu debut en el mundo, el mío por poder besarte, mirarte y acurrucarte por primera vez. Te habría bañado y vestido con tu primera muda. Te estaría mirando las manos y los pies durante horas. Seguro que estaría sacándote parecidos, comparándote con tu hermano y con miedo, ese miedo tan bonito de cuando sostienes por primera vez a tu bebé en brazos. Seguro que estaría dolorida y cansada. Pero todo contigo. No ha podido ser para ninguno de los dos. Pero al mismo tiempo sé que será para siempre. Porque tú formaste parte de este mundo, de mi mundo, y yo siempre te tendré en cuenta, siempre formarás parte de mí y de mi corazón.

Hoy habrías nacido, hijo mío. Caminamos juntos poco tiempo, algo más de tres meses, pero ya te quería con locura. Y eso que me diste la lata, ¿eh? Náuseas, vomitos, sueño, visitas al baño cada cinco minutos… Cuánto me arrepiento de cada vez que me agobié por encontrarme ‘enferma’ cuando en realidad estaba embarazada, embarazada de ti, de mi niño o de mi niña. No sé si es que no supe cuidarte, o simplemente que el destino no quería que nos llegáramos a poner cara. Lo que sí sé es que te quiero, que te empecé a querer desde que supe que estabas ahí aunque apenas midieras unos milímetros y que te querré siempre. Para el resto del mundo serías un embrión pero para mí eras mi bebé, mi locura y mi ilusión.

Muchos fueron los que, con ganas de animarme, me dijeron los típicos “mejor ahora”, “la naturaleza es sabia” o el famoso “si no estaba de Dios…”. Hoy todas esas personas, la que hubieran sido tu familia y tus amigos, estarían celebrando tu nacimiento. Pero el tiempo pasa. Todos siguen con su rutina, y lógicamente nadie se acordará de que hoy hubiera sido ese día. Pero yo sí, a mí no se me olvida. Tu mamá nunca se olvidará de ti.

Y no, no es cuestión de convertirme en mi propio enemigo ni de hacer leña del árbol caído ni de hurgar en mis heridas, es cuestión de un amor tan grande, de una pena tan profunda, que no se puede explicar, aunque esté intentando hacerlo. Y sólo quien ha pasado por esto, lo sabe. Por eso, ante una pérdida así, ante cualquier mujer que tiene que vivir con ese hijo que no llegó a nacer, cualquier palabra está vacía y carece de sentido. Esto es algo con lo que se aprende a vivir pero que nunca se supera.

Que me llamen loca pero sigues siendo protagonista de mis pensamientos. A veces me conformo, otras me enfado, pero siempre estás ahí. Sólo quería cuidarte pero no pude. ¿Qué persona hubieras sido? ¿Cuál sería tu nombre? Hoy sólo sé que han pasado cinco meses desde que sé que ya no estabas, pero sí que estabas. Y estás, claro que estás.

No pretenden estas palabras ser motivo de nada, ni siquiera pretenden animar a otras mujeres en una situación similar. Sólo quiero abrirme, sacar fuera mis demonios. “No hay latido”, “embarazo molar”, aborto, beta, legrado… Joder, qué miedo pasé. Sin embargo hoy, con todo eso atrás, muy lejano para todos pero muy presente para mí, solo queda ese pellizco en el alma de ese abrazo que nunca podré darte. Obviamente, jamás podrás leer esto pero quiero que el mundo sepa que sigues siendo y serás siempre mi amor, mi pequeño amor.

¿Qué tipo de madre sería si no te siguiera queriendo? ¡Con la ilusión que pusimos para que vinieras a completarnos! Claro está, ahí quién iba a imaginar que sería todo lo contrario; que, sin quererlo, me dejarías incompleta para siempre.

Para ti,

Gema.

((Este post no tiene ninguna foto, quizás no sea el más bonito pero sí el más necesario)).

Mi pequeño gran universo

“No quiero que pienses como yo, sólo que pienses”

Eso decía la gran Frida, y yo lo rescato para vosotras. Aquí y ahora, en este pequeño gran universo, comienza una nueva etapa. Sin más, siento la necesidad de cumplir un sueño, que no es otro que ser dueña de mi propio medio de comunicación. Un medio que nace sin pretensiones, sin la necesidad de nada, solo de compartir, de comunicar y de compartir esas cosas que son mi vida, sin disfraces. Mis entrenamientos, mi rutina, mi hijo, lo que me pongo, las cosas que me gustan… Sólo quiero enseñaros lo que soy y, sobre todo, que me enseñéis. Entre todas podremos ser un poco mejor.

¿Cuánto os ha cambiado la vida desde que sois mamás? A mí mucho, ¡en todo! Tres años y medio con Yoel en el mundo me han enseñado cosas que no se estudian en ninguna universidad, y lo que me queda… Mi necesidad, hoy y ahora, es poder contaros cada paso y cada duda resuelta. Porque la maternidad no tiene que ser el final de tu feminidad ni de tu libertad, sino todo lo contrario.

El lema siempre será Wabisaby, es decir sumergirnos juntas en una continua búsqueda de la belleza en lo imperfecto, en lo real. Yo me siento una #mumpower, con mis defectos y mis virtudes, pero #mumpower al fin y al cabo.

Así que, ¿y si formamos un club? Yo ya le he bautizado como el Club de las locas del moño, porque sí igual no tenemos todo el tiempo del mundo para ‘alicatarnos’ lo que nos gustaría pero somos las más bonitas, al menos para nuestros pequeños!!!! xD

Fotos: bretodó

Espacio Harley (Madrid)

Señoras, después de la maternidad empieza lo bueno!!!!!

Outfit: Camiseta: Showroom privé; Pantalón: Zara; Chaqueta: Primark y Botas: Steve Madden

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